Partidos a puerta cerrada. ¿Ha desaparecido la ventaja de jugar en casa en el fútbol?

1 marzo 2021 / Comments (0)

Opinión

La crisis sanitaria provocada por la COVID-19 ha alterado la vida cotidiana de millones de personas en todo el mundo. El fútbol no ha sido ajeno a esta parálisis. Después de tres meses sin partidos, el regreso de la competición ha vuelto con algunos cambios en el reglamento. Con el objetivo de reducir el efecto de las lesiones y la sobrecarga de encuentros se ha ampliado el número de jugadores que los equipos pueden convocar para cada choque y además se permite un máximo de 5 sustituciones. Sin embargo, la novedad más importante es que la competición ha pasado a disputarse sin público en las gradas. ¿Qué efecto ha tenido en el resultado jugar a puerta cerrada? ¿Es menos importante el factor campo cuando no hay aficionados que empujen a los equipos locales?

Sabemos que jugar en casa supone una clara ventaja para los equipos locales. Es algo ampliamente demostrado. Por ejemplo, en las 5 ligas más importantes de Europa (Premier League inglesa, Bundesliga alemana, Serie A italiana, LaLiga española y la Ligue 1 francesa) los equipos locales ganan en el 44-46% de los partidos y marcan entre 0,3 y 0,4 goles más que los visitantes. La ventaja de jugar en casa (el porcentaje de puntos ganados por los equipos en casa sobre el total de puntos totales logrados) es del 60%. 1,2

Los factores que explican este efecto positivo son diversos, pero quizás los dos más importantes son el sesgo de los árbitros y el efecto estimulante del público sobre el comportamiento de los jugadores. Algunas investigaciones en el laboratorio han demostrado como el ruido de los aficionados provoca que un 15% de las faltas sean señaladas erróneamente por los árbitros a favor de los equipos locales.3.4 Cuando se elimina el ruido ambiental, desaparece este sesgo de los colegiados. También se ha demostrado cómo el tiempo de prolongación de los partidos es mayor del que debiera ser cuando el equipo que juega en casa va perdiendo por un gol y menor cuando va ganando esa misma diferencia. Sabemos además que el empuje del público incrementa los niveles de testosterona y cortisol en los futbolistas que juegan en casa en comparación con lo que sucede en los rivales. El mismo efecto se ha constatado cuando se comparan partidos oficiales y amistosos. Como ha sugerido recientemente Beckenbauer, el factor estimulante o disuasorio del público es un factor decisivo en la competición (https://elpais.com/deportes/2020-05-23/el-futbol-pierde-el-factor-campo.html). Carlos Santillana, protagonista infalible de las históricas remontadas del Real Madrid en los años ochenta, evoca el rugido del Bernabéu como si fuera un arma futbolística más. “Yo he visto a jugadores de gran experiencia como Rummenigge o Altobelli sentirse afligidos por el Bernabéu”, dice el mítico nueve. “Es un campo vertical, con poca distancia entre las vallas y el terreno de juego. En las remontadas salíamos a presionar arriba, a jugárnosla, más allá de jugar bien o mal, y eso el público lo percibía desde el primer minuto. Como jugador sentías una explosión interior de plenitud que te llenaba y te hacía creer”.  (https://elpais.com/deportes/2020-05-23/el-futbol-pierde-el-factor-campo.html).

Según los datos del CIES Football Observatory (informe nº 304, https://football-observatory.com/IMG/sites/b5wp/2020/wp304/en/ ) el factor campo se ha resentido por la ausencia del público. Los autores del análisis han estudiado 63 ligas en todo el mundo en donde se han disputado al menos 40 partidos a puerta cerrada como consecuencia de la crisis de la COVID-19. El porcentaje de partidos ganados por los equipos locales ha pasado del 44,3% al 42,2% y la diferencia de goles se ha modificado de 0,32 a 0,24. Es decir, jugar sin público ha reducido el porcentaje de victorias locales en un 2,1% y la diferencia de goles entre los equipos que se enfrentan entre sí en 0,08 tantos. El mayor descenso se produjo en la Super League griega, donde las victorias locales han caído un 15,1%. En el lado contrario, la Super League suiza ha visto como las victorias locales se han incrementado en un 8,5%. El porcentaje de victorias locales ha descendido en 41 de las 63 ligas estudiadas. De acuerdo con los datos del portal web www.besoccer.com, en las 11 ligas europeas que han analizado (Italia, España, Alemania, Inglaterra, Austria, Dinamarca, Rusia, Portugal, Turquía, Grecia y Suiza) disputar los partidos sin público ha provocado los siguientes cambios: las victorias locales has descendido en un 2,5% y las visitantes se han incrementado en un 2,15%. Además, los goles de los equipos que juegan en casa han caído un 2,20%. Sin embargo, los goles visitantes han subido un 6,79%. También el número de el número de faltas y tarjetas recibidas por los conjuntos locales y visitantes en los partidos sin público se ha igualado. Por ejemplo, en las jornadas disputadas antes del cierre de los estadios en la Bundeliga alemana, los equipos locales fueron sancionados con el 44,85% (405) de las tarjetas amarillas y el 33% (14) de las rojas, tras la reanudación de la competición han pasado a recibir el 51,1% (178) y el 66% (8), respectivamente.

Las investigaciones más académicas que han estudiado el efecto de jugar sin público sugieren que:5 (1) la ventaja de jugar en casa se ha reducido ligeramente; (2) el impacto cambia mucho entre los países y las competiciones; (3) las decisiones arbitrales (faltas y tarjetas amarillas) no benefician tanto a los equipos locales; (4) la ventaja de jugar en casa sigue dependiendo mucho de la diferencia entre los equipos y el balance competitivo de la competición; (5) parece apreciarse una adaptación del rendimiento de los equipos cuando juegan sin público. A medida que se han disputado más partidos a puerta cerrada se ha ido recuperando la ventaja de jugar en casa.

¿Qué cabe esperar para la LaLiga en el futuro? En primer lugar, seguirá siendo mejor jugar en casa que fuera. Que nadie se equivoque. A pesar de que parece existir un descenso de la ventaja de los equipos locales, sigue siendo importante jugar en el estadio propio. En segundo lugar, el efecto del público puede ser muy distinto para todos los equipos. Sabemos que los clubes de ciudades pequeñas y con una identidad territorial fuerte pueden verse más afectados que nadie por jugar a puerta cerrada. Para algún equipo puede ser un aspecto clave. La atención de los entrenadores debería dirigirse a mejorar la preparación psicológica y técnico-táctica de los jugadores. Hay que saber competir en ese nuevo escenario.

 

Carlos Lago Peñas

Universidade de Vigo

 

Referencias

 

1 Pollard, R., & Gómez, M.A. (2014). Components of home advantage in 157 national soccer leagues worldwide. International Journal of Sport and Exercise Psychology, 12, 218-233.

2 Sánchez, P.A., García-Calvo, T., Leo, F., Pollard, R., & Gómez, M.A. (2009). An analysis of home advantage in the top two spanish professional football leagues. Perceptual and Motors Skills, 108, 789-797.

3 Nevill, A. M., Balmer, N. J., & Williams, A. M. (2002). The influence of crowd noise and experience upon refereeing decisions in football. Psychology of Sport and Exercise, 3(4), 261-272.

4 Unkelbach, C., & Memmert, D. (2010). Crowd noise as a cue in referee decisions contributes to the home advantage. Journal of Sport and Exercise Psychology, 32(4), 483-498.

5 Lago Peñas, C. & Gómez, M. (2020). El jugador número 12. La ventaja de jugar en casa en el fútbol. Edición del autor.

 

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