Nuevos retos en economía del deporte

6 febrero 2020 / Comments (0)

Opinión

En el editorial de junio de 2019 titulado “El “achatamiento” de la pirámide poblacional: Oportunidades de investigación y transferencia en el deporte” [1], Jerónimo García Fernández y Manel Valcarce Torrente destacaron los cambios que se están produciendo en la pirámide poblacional en la mayoría de los países europeos y a nivel mundial. Estos cambios se originan por la disminución de la natalidad y por el aumento de la longevidad de las personas. En España el número de fallecidos ya es mayor que los nacimientos. Actualmente la población mayor de 65 años representa un 20% de la población total de España, y en la estimación para el año de 2068, los mayores de 65 años serán aproximadamente un 30% de la población. Igualmente, la población de octogenarios también aumenta de forma pronunciada.

Figura 1: Pirámides de población de España: ayer, hoy y mañana (Fuente:.INE 2020 [2]).

Sumado a este panorama, el sedentarismo ha aumento de modo espectacular en las últimas décadas; al punto de que caminar ya no es un modo común de transporte. Los hábitos de vida sedentaria pueden aumentar el riesgo de padecer enfermedades del corazón, incluyendo enfermedad coronaria e infarto, obesidad, presión arterial alta, colesterol alto, accidente cerebrovascular, diabetes tipo 2, síndrome metabólico e incluso ciertos tipos de cáncer, cómo los de colon, seno y de útero.

En la población mayor, el sedentarismo acelera la pérdida de la movilidad articular y de la fuerza muscular. No obstante, actualmente la atención ya no se centra exclusivamente en la pérdida de masa y de fuerza muscular de las personas mayores. La manutención o mejoría de capacidad funcional es el principal foco cuando el objetivo es frenar la fragilidad y la discapacidad. Por lo tanto, la recomendación es centrarse en cómo se vive y no en cuánto.

Mientras la esperanza de vida aumenta dos meses por año en Europa, la esperanza de vida sin discapacidad ha cambiado poco, lo que sugiere un aumento de personas dependientes. Este aumento de la dependencia repercutirá en la calidad de vida de las personas mayores y de sus cuidadores, generando unos costes sanitarios adicionales. En línea con las políticas estratégicas de la Unión Europea [3] un programa de prevención a la discapacidad puede generar ahorros sustanciales.

Como ejemplo, en Navarra, un ensayo clínico ha comprobado que un programa de ejercicios multicomponente con prescripción individualizada es seguro y efectivo revertiendo el deterioro funcional asociado con la hospitalización aguda en pacientes muy mayores [4]. En la planificación de la intervención se incluyeron importantes variables de seguimiento, como la duración de la estancia, caídas, transferencias post alta, tasa de readmisión y mortalidad a los tres meses post alta, además de un cuestionario para la medición de la calidad de vida relacionada con la salud (EQ-5D). Toda esta información permite ejecutar una evaluación económica (en proceso).

Como resultados esperados, se sabe que la intervención produce mejores resultados que la atención sanitaria habitual en ciertos indicadores (como la capacidad funcional, mejorando la calidad de vida). Se conoce el bajo/moderado aumento en los costes, lo que indica una relación coste-efectividad incremental muy por debajo del umbral coste efectividad admitido en el Sistema Sanitario (22.000-25.000€ en España [5]). Así mismo, los indicios iniciales dan a entender que el grupo de intervención mostrará mejores índices medidos en años de vida ajustados por calidad (AVACs o QALYs). En conclusión, los análisis coste-efectividad (ACE) y análisis coste-utilidad (ACU) podrán proporcionar evidencia científica para mejorar la toma de decisiones en el sistema sanitario.

El uso de evaluaciones económicas para apoyar la toma de decisiones en salud es una exigencia cada vez más extendida a nivel mundial. La necesidad de proveer servicios sanitarios de calidad en un contexto de recursos limitados es la principal causa. Así, el análisis económico es una potente herramienta en la búsqueda de la eficiencia en los procesos de distribución presupuestaria entre los distintos niveles de atención en salud [6].

Todo este escenario da lugar a nuevos retos que se enmarcan en las dos grandes áreas temáticas (economía y gestión deportiva) propuestas para el próximo Congreso Iberoamericano de Economía del Deporte (CIED11) que se realizará del 3 al 5 de junio en Coruña. Como destacaron en su editorial Jerónimo y Manel, como propuesta de investigación “hay muchas instituciones y organismos que alertan sobre el impacto de los mayores en la economía de los países. No obstante, se desconoce cuál podría ser el impacto de la inversión en la promoción deportiva en el colectivo mayor, y la reducción del gasto en la sanidad y por tanto en la dependencia”. Para ello, es importante centrarse en los desafíos metodológicos, clave en las evaluaciones económicas, ya que pueden tener un impacto en el resultado derivado de la rentabilidad, que en última instancia puede tener un impacto en la decisión de asignación de recursos de un responsable de políticas públicas [7].

Por último, os invito a conocer las distintas líneas de investigación que conforman las dos áreas temáticas del CIED11 (p. ej. La importancia económica y social de la práctica deportiva segmentación y estrategias de fidelización de clientes) y os animo a participar enviando vuestros trabajos originales sobre cualquier temática del ámbito de la economía del deporte y de la gestión deportiva, a través del correo congreso.cied11@udc.es antes del 31 de marzo de 2020.

¡¡¡Y recordad (mayores y no tan mayores): menos pastillas y más zapatillas!!!

 

Fabíola Zambom Ferraresi

Navarrabiomed – Fundación Miguel Servet

 

Referencias:

[1] García-Fernández, J y Valcarce Torrente, M. (2019). El “achatamiento” de la pirámide poblacional: Oportunidades de investigación y transferencia en el deporte.

[2] INE (2020) Cifras de población, Proyecciones de población INE – España.

[3] WHO (2012) Strategy and action plan for healthy ageing in Europe, 2012–2020.

[4] Martínez-Velilla, N., Casas-Herrero, A., Zambom-Ferraresi, F., de Asteasu, M. L. S., Lucia, A., Galbete, A., … & Iráizoz, I. A. (2019). Effect of exercise intervention on functional decline in very elderly patients during acute hospitalization: a randomized clinical trial. JAMA internal medicine, 179(1), 28-36.

[5] Vallejo‐Torres, L., García‐Lorenzo, B., & Serrano‐Aguilar, P. (2018). Estimating a cost‐effectiveness threshold for the Spanish NHS. Health economics, 27(4), 746-761.

[6] Flight, L., Arshad, F., Barnsley, R., Patel, K., Julious, S., Brennan, A., & Todd, S. (2019). A review of clinical trials with an adaptive design and health economic analysis. Value in Health, 22(4), 391-398.

[7] Cochrane, M., Timpson, H., Haycox, A., Collins, B., Jones, L., Martin, A., & Graves, L. E. F. (2019). Systematic review of the methods used in economic evaluations of targeted physical activity and sedentary behaviour interventions. Social Science & Medicine.

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