¿Es inevitable una Superliga Europea?

2 abril 2020 / Comments (0)

Opinión

David Ricardo explicó a principios del siglo XIX las ventajas del comercio internacional sobre la autarquía. Si cada país se especializaba en aquellos productos que era capaz de producir con menores costes, podría intercambiar con otros países sus excedentes por el resto de productos y de esa forma obtendría una mayor cantidad que si produjera él todos los bienes.

El razonamiento de Ricardo llevaría a que cada país se especializaría en un único producto que intercambiarían mediante un comercio interindustrial (intercambio de productos diferentes). Pero podemos comprobar como los países realizan comercio intraindustrial, es decir, importan y exportan los mismos productos. Por ejemplo, España es un país que exporta gran cantidad de vehículos a la vez que también los importa.

Paul Krugman explicaba este comercio intraindustrial principalmente por dos causas. El primero porque los consumidores aprecian la variedad de productos donde elegir. El segundo porque la existencia de economías de escala lleva a una concentración en la oferta de productos dada la necesidad de obtener un tamaño mínimo para ser competitivo. Así, el comercio internacional permite que cada país tome ventaja de las economías de escala y que los consumidores en un contexto global se beneficien de precios bajos y diversidad de productos.

Staffan Linder consideraba que los países exportarían aquellos productos con una demanda interna. Parece lógico que sea más fácil de alcanzar un tamaño competitivo contando con una demanda interna. Esto daría una ventaja a los países más grandes, porque son los que con más probabilidad tendrán una demanda interna elevada para un determinado producto.

El proceso de liberalización del comercio internacional tras la segunda guerra mundial supuso la consolidación empresarial con una paulatina desaparición de empresas enfocadas solo al mercado nacional y el surgimiento de otras de carácter multinacional aprovechando las ventajas que proporcionan las economías de escala. El establecimiento de un mercado común europeo tenía como objetivo facilitar la competitividad de las empresas, al poder contar con una demanda interna más grande que les permitiera alcanzar un mayor tamaño aprovechando las economías de escala para competir en el comercio mundial.

¿Y qué ocurre con el fútbol? Antes de la existencia de la televisión y de la mejora de las comunicaciones, la única alternativa eran los partidos entre equipos locales. La mejora de las comunicaciones posibilitó que los aficionados se trasladaran a las principales ciudades de la provincia, lo que les permitía obtener más ingresos y contratar mejores jugadores. Entraban así en juego las economías de escala facilitando que los equipos más grandes atrajeran más aficionados. La aparición de la televisión incrementó todavía más este proceso, permitiendo que aficionados vieran partidos de equipos de otros países.

España cuenta con algunos de los mejores equipos del fútbol del mundo, que no solo acaparan la atención de un gran número de aficionados nacionales sino también de los internacionales. Ellos comparten competición con otros equipos más pequeños. ¿Prefieren los telespectadores ver a esos pequeños equipos nacionales o a equipos de otros países pero con mejores plantillas? Si atendemos a los datos de audiencia, los partidos entre grandes equipos extranjeros en la Champions League tiene más telespectadores que los de pequeños equipos en la liga española. Al igual que en el extranjero ven los derbis entre el Real Madrid y el FC Barcelona, los españoles ven las semifinales de la Champions League aunque no juegue ningún equipo español. Nos encontramos con el comercio intraindustrial que describía Krugman, los consumidores prefieren variedad y las economías de escala beneficia a los equipos más grandes.

¿Quiénes se benefician más de ese consumo transnacional de fútbol? Si recordamos la teoría de Linder, serán aquellos equipos que cuenten con una mayor demanda en su país porque les permitirá ser más grandes y, por tanto, más atractivos para la demanda extranjera. Las cinco ligas con un mayor número de aficionados son aquellas de los países más grandes: Inglaterra, Alemania, España, Italia y Francia. En el gráfico 1 se puede apreciar como la importancia de esas cinco ligas es cada vez mayor y como los ingresos del resto de ligas se encuentran estancadas. Un proceso que se ha acelerado aún más a partir de 2013.

 

Gráfico 1. Ingresos de las ligas europeas [1]

Esto podría provocar que esas cinco ligas compitieran entre sí para lograr el mayor número de seguidores. Pero el fútbol europeo no solo se organiza mediante ligas nacionales, sino también mediante competiciones continentales. Desde la creación de la Champions League, los ingresos generados por esas competiciones se han multiplicado. Pero esas competiciones no las disputan todos los equipos sino solo unos pocos de cada país.

Así nos encontramos que algunos equipos tiene una doble fuente de ingresos: su liga nacional y la competición continental. Esto hace que partan con ventaja respecto a aquellos equipos que solo reciben ingresos de su competición nacional. Se podría pensar que a priori los equipos que participan en las competiciones continentales podrían tener similares ingresos dado que todos participan también en sus competiciones nacionales, pero no es así dadas las enormes diferencias entre las cinco grandes ligas y el resto.

Pongamos el ejemplo de tres equipos: Ajax, Manchester United y Everton. La distribución de los ingresos de derechos de televisión de la Premier League ha sido alabada en muchas ocasiones por suponer un reparto más equitativo que en otras competiciones. Podemos comprobar que Manchester United y Everton obtuvieron unos ingresos similares en la temporada 2018/2019. Pero los enormes ingresos obtenidos en la Champions, hace que los ingresos totales del Manchester United sean muy superiores al Everton. Tras un excelente desempeño, el Ajax logró obtener unos ingresos de su participación de la Champions similares al Manchester United, pero sus ingresos por los derechos de televisión holandesa son exiguos comparados con los ingleses.

 

Cuadro 1.  Ingresos por derechos de la televisión de la Champions League y ligas nacionales

Champions Liga nacional Total
Ajax 78.549.000 10.300.000 88.849.000
Manchester United 93.469.000 159.186.874 252.655.874
Everton   143.650.562 143.650.562

 

Esto provoca que estos equipos de las grandes ligas que participan en la Champions también dominen las competiciones continentales gracias a las ventajas de su doble fuente de ingresos. En el gráfico 2 podemos ver como el crecimiento de las cinco grandes ligas ha traído consigo la desaparición de equipos de ligas pequeñas de los cuartos de final de la Champions League.

 

Gráfico 2: Participantes en los cuartos de final de Copa Europa/Champions League por países [1]

Como la economía del comercio internacional nos muestra, el mercado tiende a estar dominado por grandes empresas y los consumidores desean contar con una variedad de opciones. En el caso del fútbol, la no existencia de una Superliga (o podríamos llamarlo un mercado común del fútbol) provoca que los equipos de los grandes países tengan ventaja a la hora de ser seguidos en todo el continente. A la vez, la existencia de unos grandes ingresos por las competiciones continentales provoca que los equipos de las grandes ligas que no participan en ellas no puedan competir con los que sí lo hacen.

Alguno puede pensar que una Superliga europea dejaría el fútbol europeo en manos de una élite de equipos. Pero es al contrario, la no existencia de esa Superliga está permitiendo a un reducido número de equipos de las grandes ligas europeas acaparen un poder que pondrá en sus manos el diseño del fútbol continental.  Una Superliga europea es inevitable, cómo se organizará dependerá mucho de cuándo se quiera abrir el debate. Si el fútbol europeo tarda mucho en enfrentarse a este reto, el resultado puede ser un fútbol muy diferente al que tenemos actualmente.

Luis Carlos Sánchez

Departamento de Economía, Universidad de Oviedo

 

[1] Fuente de los gráficos: Sánchez, L. C., Barajas, Á., & Sánchez-Fernández, P. (2019). Finanzas del Deporte: fuentes de ingreso y regulación financiera en el fútbol europeo. Papeles de Economía Española, (159), 200-222. Disponible en: https://www.funcas.es/publicaciones_new/Sumario.aspx?IdRef=1-01159

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