El “achatamiento” de la pirámide poblacional: Oportunidades de investigación y transferencia en el deporte

3 junio 2019 / Comments (0)

Opinión

Numerosas instituciones y organizaciones ya están alarmando de los cambios que se están produciendo y que se producirán en la pirámide poblacional en la mayoría de los países europeos y a nivel mundial. Estos cambios están originados por la disminución de la natalidad y por el aumento de la longevidad de las personas.

Titulares tan llamativos como el publicado por El Mundo, el 5 de julio de 2018, “Bomba demográfica: la amenaza silenciosa que acabará con España tal y como la conocemos” o por El País, el 2 de mayo de 2019, “España en 2050: 6 jubilados cada 10 trabajadores y tensión en las cuentas públicas”, muestran en su contenido que en España el número de fallecidos ya es mayor que los nacimientos; que se necesitará más gasto en dependencia y menos en educación; o que en 2100 se estima que la población española será la mitad que la actual y que el país habrá perdido casi dos tercios de su población activa. Asimismo según el Instituto Nacional de Estadística, la esperanza de vida media actual se encuentra en los 83,09 años. Esto supone que si una persona se jubila a los 65 años de edad, de media estará 18,09 años con una pensión, y posiblemente, disminuyendo su capacidad de ser independiente, o lo que es lo mismo, aumentando el gasto en dependencia.

Por otro lado, los estudios de hábitos deportivos realizados por el CSD o el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en los últimos años, han demostrado un incremento de práctica deportiva en los españoles. En concreto, los mayores de 65 años han pasado de ser un 4% de practicantes en 1980, a un 30% en el último estudio de 2015 publicado por el MECD en 2016. De entre los lugares preferidos por dicha población para realizar la práctica deportiva, destacan los centros deportivos o centros de fitness. Sin embargo, ¿están adecuadas las instalaciones de los centros deportivos a las necesidades de la población mayor? ¿Las actividades que se ofertan cubren sus necesidades? O, más importante si cabe, ¿las personas que gestionan, entrenan y dirigen la actividad física, están preparadas para un público cada vez mayor y con motivaciones/necesidades diferentes a los “millennial”? Estas preguntas deberíamos hacernos las personas que gestionamos o dirigimos el deporte en países como España, en el que ya sabemos que un porcentaje muy alto de practicantes es, y será mayor de 60 años.

Dicho incremento es imparable. Así lo ha mostrado los datos recogidos longitudinalmente el Informe de Gimnasios Lowcost durante los años 2014 al 2019, donde los porcentajes de mayor incremento han sido los mayores de 50 años. Y, ¿estamos a tiempo de ofrecer pautas que mejoren las instalaciones y el servicio deportivo orientado para el grupo de población mayor? Posiblemente sí.

El pasado marzo, Palco23 publicó una noticia que desvelaba un futuro más que prometedor en Reino Unido. Se estima que para 2026, el mercado de los centros deportivos y de fitness casi dupliquen el número en el segmento Lowcost. Esto quiere decir que casi doblaría el número de instalaciones llegando a un número superior a 1.400 centros deportivos o de fitness Lowcost. Si bien es una estimación realizada en Reino Unido por la consultora Pwc (UK Lowcost gyms report), es una realidad que podría también ocurrir en España, teniendo en cuenta que en la actualidad tan solo el 11% de la población asiste a este tipo de instalaciones deportivas. Por todo ello, queda mucho por hacer e investigar en un mercado todavía joven, pero cambiante en el perfil de sus practicantes.

En primer lugar, sería de interés el análisis de la accesibilidad, el entorno y lo que denomina Bitner, Servicescape, en las instalaciones deportivas. Cada tipo de consumidor quiere una música, unos colores, un tipo de equipamiento deportivo… Por esta razón, cada tipo de consumidor, dependiendo de sus características, el impacto del ambiente físico podría repercutir en el servicio donde se lleva a cabo, de manera positiva, o por el contrario, de forma negativa. De hecho, el último censo de instalaciones deportivas realizado en España, data de hace más de diez años y por tanto, se desconoce la situación del “parque de instalaciones” a nivel nacional. Precisamente el Manual de Accesibilidad Universal en Instalaciones Deportivas promovido por el Comité Paralímpico Español en colaboración con el CSD, afirmaba que de cada diez instalaciones censadas en 2005, menos de dos podrían ser utilizadas con total normalidad por personas con movilidad reducida.

Asimismo, la mayoría de estudios que se han realizado acerca de la percepción de los consumidores en centros deportivos y de fitness, han sido con edades comprendidas entre los 20 y los 50 años, ya que ha sido hasta el momento la mayoría de población que asiste a estas instalaciones deportivas. Sin embargo, el examen de cuáles son las motivaciones por las que acceden, las percepciones de por qué se mantienen o se van de los centros deportivos y de fitness las personas mayores, podría ser también un tema de interés para conocerlos más y mejor.

En segundo lugar, las nuevas tecnologías han avanzado y ampliado la oferta de servicios deportivos, pero ¿son acordes o están accesibles para las necesidades de los mayores? Inmersos en la cuarta revolución industrial, denominada revolución digital, ya en el Foro Económico Mundial de Davos en 2016, el uso de internet, la automatización y la conectividad a través del IoT, ofrecen un amplio abanico de posibilidades que permitirán un mayor acceso a servicios y productos así como a la forma de consumir y relacionarse entre proveedor y usuario. Nuestros mayores no están inmunes a estos cambios sociales, y cada vez es menor la brecha digital por edad. Según el ONTSI a través de los datos del INE, en 2018, el 49,15% de mayores de 65 años utiliza internet semanalmente. Además según la Fundación Telefónica, el 82,9% de las personas de más de 65 años utilizan el Smartphone para conectarse a internet. Este nuevo entorno digital, nos permitirá una mayor accesibilidad, interacción, control y supervisión, además de una oferta cada vez más específica, adaptándonos a las necesidades de nuestros mayores. Es un proceso de cambio que ya se está aplicando y que se va extendiendo también al sector deportivo de forma paulatina. Se abre por tanto, un nuevo campo de investigación que estudie la relación en la adherencia, la práctica de hábitos saludables y sus resultados en la condición física así como el consumo de productos o servicios.

Por otro lado, una de las novedades del Plan Bolonia ha sido la educación a lo largo de toda la vida, o “lifelong Learning”. Este factor podría también proponerse como tercera línea de investigación ya que si bien el consumidor cambia, las personas que gestionan y están en contacto directo con los nuevos usuarios, también deberían adecuarse para sus necesidades. Así lo manifestaba uno de los mayores conocedores de los problemas de accesibilidad en instalaciones deportivas de España. El Dr. Juan Luis Paramio-Salcines, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y autor de artículos publicados en revistas tan prestigiosas como Sport Management Review o, Journal of Sport Management, pronosticaba la importancia del Coordinador en Accesibilidad Universal en Instalaciones Deportivas, y que si bien se ha puesto en marcha en muchos países, aún está por reconocer e impulsar en nuestro país. De tal forma, uno de los mayores factores que impulsan una buena experiencia y por tanto una mayor satisfacción en el servicio, es la interacción con las personas. Por tanto, las personas que estén en contacto con los mayores tendrán que conocerlos y formarse en base a sus necesidades.

Como última propuesta de investigación, hay muchas instituciones y organismos que están alertando sobre el impacto de los mayores en la economía de los países. No obstante, se desconoce cuál podría ser el impacto de la inversión en la promoción deportiva en el colectivo mayor, y la reducción del gasto en la sanidad y por tanto en la dependencia.

Todas estas son algunas de las propuestas que podrían ser consideradas en el estudio de la relación deporte-mayores, y que estamos seguros que será de gran interés para muchos investigadores de la gestión, la economía y la comercialización del deporte. En definitiva, un campo por explorar pero con una gran aplicabilidad en la gestión deportiva.

 

Jerónimo García-Fernández (Universidad de Sevilla; Valte Spin-off)

Manel Valcarce Torrente (Valgo Consultoría Deportiva; Valte Spin-off)

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